Colonia Claudia Ara Agrippinensium, Alemania

Berlín, junio de 2015
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Es la cuarta ciudad más grande de Alemania, tras Berlín, Hamburgo y Múnich; una gran urbe atravesada por un rio de centenares de kilómetros de longitud y de historia, el Rin. Colonia, Köln, tiene iglesias, muchas, como estas 12 románicas que son unas de las muchas joyas que atesoran sus calles y plazas. Información sobre cada una de ellas se puede encontrar en este enlace (en alemán): http://www.romanische-kirchen-koeln.de/kirchen.html

El origen de Köln se remonta a las primeras décadas de la era cristiana, cuando en el año 50 d.C. el emperador Claudio concedió a la hasta entonces villa el derecho de ser una ciudad, llamándola Colonia Claudia Ara Agrippinensium. Casi 2.000 años de historia, pues, durante los cuales Colonia se ha ido desarrollando hasta lo que es en la actualidad: un polo económico de primer orden y, también… ¡la urbe más carnavalera de Alemania! Efectivamente, en Colonia tienen la sede central empresas automovilísticas como Ford Europa, que da trabajo a unas 20.000 personas, así como las centrales alemanas de Citroën y Renault. Por su parte, compañías como Lufthansa, Galeria Kaufhof (una importante cadena de centros comerciales, presente en todo el país), los supermercados Rewe y el principal grupo privado de televisión, RTL, tienen aquí sus consejos de administración. ¡Y por supuesto, aquí nació el agua de Colonia, famosa en todo el mundo!

Pero no solamente de trabajo vivimos los seres humanos, y de ello es Colonia un ejemplo indiscutible: año tras año, a las 11:11 horas del día 11 del 11 da inicio el carnaval más alocado del país. En aquella fecha y hora empieza una tradición que culmina el miércoles de ceniza con la quema del Nubbel, el muñeco de paja que habrá estado acompañando a los coloneses en su fiesta por excelencia. Atrás habrán quedado los desfiles del lunes de la rosa (Rosenmontag, vídeo), de los “espíritus” (Geisterzug, vídeo) y, huelga decirlo, ¡litros y litros de Kölsch!

Colonia es conocida en todas partes por su espectacular catedral. La construcción, iniciada en 1248, no terminaría hasta 1880, más de 600 años después. Aunque el largo período transcurrido ha dejado marcadas en el edificio influencias diversas, lleva el gótico en su ADN. En la catedral, el edificio más alto del mundo durante algunos años del siglo XIX, se encuentra cerca del altar mayor el relicario de los Tres Reyes, un sarcófago que contiene los huesos de los reyes magos. En 1996, la catedral fue declarada por la Unesco Patrimonio de la humanidad.

No lo dude, confíe en itineri.de para descubrir Colonia en español! A modo de aperitivo, un vídeo de promoción de la ciudad (en inglés), y otro con imágenes de la Colonia de antes de la Segunda Guerra Mundial. A disfrutarlos y… ¡hasta pronto en Colonia!

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Los límites de la solidaridad

Berlín, 31 de diciembre de 2012
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Uno de los párrafos fundamentales de la Constitución alemana explicita que las 16 regiones del país deben ofrecer unas condiciones de vida similares a todos los ciudadanos de la República, independientemente de la región en la que vivan. El llamado Finanzausgleich es el instrumento que determina a partir de qué nivel de riqueza una región debe transferir fondos a los territorios con rentas por debajo de la media federal; a través de esta herramienta, no exenta de polémica, se pretende que los 82 millones de alemanes dispongan de servicios análogos, más allá del lugar de Alemania donde residan.

En los últimos años han sido cuatro las regiones aportadoras y 12 las receptoras, pero no siempre ha sido así ni siempre han sido los mismos: Baviera, por ejemplo, fue receptora hasta 1986, pasando a ser aportadora, de forma ininterrumpida, a partir de 1993. Aún así, desde la reunificación alemana de 1990 ha sido Hessen el land más “desprendido”, habiendo aportado unos 38.500 millones de euros. Baviera (capital: Múnich), con unos 37.000 millones, y Baden-Württemberg (Stuttgart) con unos 34.000, ocupan la segunda y tercera posición. Nordrhein-Westfalen (donde se encuentra Colonia), con unos 11.000 M€, y la ciudad-estado de Hamburg, con 5.000 millones, cierran la clasificación de los aportadores históricos.

En la balanza de las regiones receptoras, Berlín es la gran beneficiada: unos 45.000 millones de euros ha recibido la capital federal en este período de poco más de veinte años, suma que ha servido para devolver la ciudad al mapa de las grandes capitales mundiales. Le siguen Sajonia (capital: Dresden, con 17.000 millones) y Sachsen-Anhalt (Magdeburgo, 10.000 millones). El gráfico adjunto muestra la correlación de cifras: en azul, los länder receptores, situados de más a menos, y en rojo, los pagadores de menos a más:

Así las cosas, dos länder han decidido llevar al Tribunal Constitucional alemán el Finanzausgleich: los gobiernos regionales de Hessen y Baviera se reunirán previsiblemente el 5 de febrero en Wiesbaden, capital de Hessen, para impulsar la demanda conjunta. En el año 2011, las cuatro regiones que debieron aportar fondos lo hicieron por un importe total de 7.300 millones de euros (fueron las cuatro regiones que en los últimos 22 años han tenido déficit, tal como muestra el cuadro, con la excepción de Nordrhein-Westfalen).

En el siguiente enlace, un vídeo explica resumidamente el funcionamiento del Finanzausgleich, así como el estado de la cuestión con fecha julio de 2012: http://www.tagesschau.de/inland/laenderfinanzausgleich142.html

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¡Turista, sí, pero informado!

Berlín, 23 de julio de 2012
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Al turista habitual le basta con saber cuáles son los lugares de obligada visita, pero hay también quien quiere ir más allá, saber qué se cuece en el país donde tiene puesta su mirada (y pronto la maleta), de qué hablan los locales. Sabemos de sobra qué es noticia en España, en estos tiempos, pero… ¿y en Alemania? Los medios del país que gobierna la CDU de Angela Merkel, en coalición con los también conservadores de la CSU bávara y los liberales del FDP, tienen estos días el foco puesto básicamente en tres temas: la evasión de capitales, la  circuncisión y la redistribución financiera entre regiones. Y la crisis en España, claro.

El gobierno regional de Renania del Norte-Westfàlia (NRW, acortado en alemán) lo ha hecho de nuevo: por 3,5 millones de euros, su Ministerio de Finanzas ha comprado un CD con información sobre un millar de ciudadanos alemanes con dinero en un banco de Suiza. No es la primera vez que NRW adquiere material de este tipo, con la finalidad de descubrir evasores de grandes capitales: en marzo de 2010, un CD de 2,5 millones de euros permitió investigar a 1.100 clientes alemanes de Credit Suisse. En otoño de 2011, el objetivo fueron unos 3.000 ciudadanos que disponían de cuentas en un banco de Luxemburgo.

Evasores aparte, otro gran tema informativo de estos días es una práctica religiosa que comparten judíos y musulmanes: la circuncisión. Un tribunal de Colonia dictaminó recientemente que esta práctica, de obligado cumplimiento para la comunidad judía, es un ataque a la integridad los menores a quienes se les practica. La sentencia abre la puerta a una posible prohibición de esta práctica, lo que llevó al presidente de la Conferencia Europea de Rabinos, Pinchas Goldschmidt, a hablar del “ataque más grande a los judíos de Alemania desde el Holocausto”. Ahora, la patata caliente está en manos de los políticos, ya que el jueves 19 el Parlamento alemán apoyó una resolución mediante la cual se insta al gobierno a elaborar un proyecto de ley que aclare la situación. A ellos, a los políticos, les tocará decidir por ley si esta práctica se puede seguir reaizando en Alemania, o no.

La llave de la caja

Las disputas por el dinero que las regiones aportan a la caja común (estatal) no son exclusivas de España. En Alemania, Baviera, Baden-Württemberg, Hessen y Hamburgo son las cuatro regiones que ponen dinero. Los bávaros encabezan la lista, con 3.700 millones de euros anuales (1.800 millones tanto BW como Hessen, y 60 millones Hamburgo). Al otro lado, Berlín es la región que más dinero recibe: unos 3.000 millones. Ahora, los bávaros han decidido llevar al Constitucional alemán una regulación que consideran que les perjudica. Han optado por esta vía tras abandonar las conversaciones que se estaban realizando entre las regiones donantes y las receptoras, para renegociar los términos de los acuerdos que las vinculan. En 1999, Baviera ya fue al Constitucional, por el mismo motivo, y consiguió que el máximo tribunal alemán modificase las reglas de juego, al considerar que efectivamente Baviera salía perdiendo. Este vídeo explica qué regiones aportan y cuáles reciben, y da además algún dato sobre la historia de la redistribución financiera entre regiones (en alemán): http://tagesschau.de/inland/laenderfinanzausgleich142.html

Naturalmente, España y sus bancos son también portada en los medios alemanes, día tras día. El jueves 19, el Bundestag aprobó por mayoría conceder una ayuda a los bancos españoles, por una cuantía máxima de 29.000 millones de euros (el total aportado por la UE es de un máximo de 100.000 millones). Con todo, es poco probable que la situación en España deje de ocupar portadas, a partir de ahora. Muy poco probable, de hecho…

50 años de inmigración turca en Alemania

Berlín, 14 de noviembre de 2011
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La potente locomotora alemana necesita mano de obra extranjera, para cubrir puestos de trabajo cualificados. En este sentido, meses atrás la canciller Angela Merkel hacía un llamamiento entre los ingenieros españoles en paro, animándoles a activar su situación laboral en Alemania. Muy a menudo, la actualidad es una repetición de hechos acontecidos con anterioridad…

Dado el importante crecimiento que, desde mediados de los años 50, experimentaba la economía de la República Federal de Alemania (RFA), grandes empresas del país se vieron obligadas a recurrir a mano de obra extranjera. Para impulsar una llegada ordenada de trabajadores, Alemania firmó acuerdos con países como España, Grecia e Italia, iniciando así la historia de los denominados “Gastarbeiter” (trabajadores invitados). De entre los acuerdos firmados con ocho estados del sur de Europa y del norte de África, el que tendría más repercusión en la configuración de la Alemania actual se pactó con Turquía. Era el 30 de octubre de 1961.

Aquel invierno circulaban los primeros trenes con “Gastarbeiter” desde Estambul hacia la Alemania Occidental. El destino de aquellos trabajadores era principalmente la industria pesada, la automovilística y la construcción. Trabajo no les faltaría a los recién llegados, naturalmente, y por partida doble, ya que integrarse en la sociedad que les acogía era una tarea dura: al problema lingüístico se añadían unas enormes diferencies culturales. Buena parte de aquellos trabajadores procedía de ciudades y pueblos del interior del país, por lo que se veían trasplantados a un entorno sociocultural radicalmente distinto del que habían vivido hasta entonces, en cuestión de días.

Actualmente, 2,5 millones de turcos residen en Alemania, aproximadamente un 30% de ellos con pasaporte alemán. El proceso de integración de la comunidad turca en la sociedad de acogida tiene claros y oscuros, si bien no existen graves problemas de convivencia, a diferencia de lo que se ha vivido ocasionalmente en la banlieu parisina. Dos ánimas conviven pacíficamente en la mayoría de los turcos residentes en Alemania, de forma especial entre los hijos y nietos de aquellos “Gastarbeiter”: la que llevan en la sangre y la que han desarrollado tras años de estudios y trabajo en la República Federal.

El espectro político alemán cuenta con representantes de origen turco. El caso más conocido es el de Cem Özdemir, nascido en Alemania de padres llegados como “Gastarbeiter”. Özdemir preside el Partido Verde. A nivel federal, cinco diputados del Bundestag son de origen turco: 2 de los Verdes y uno de La Izquierda, el SPD i los liberales del FDP. Por su parte, la web del gobierno federal ofrece un completo informe sobre los 50 años de la llegada de trabajadores turcos a Alemania (clicar aquí). También diversas instituciones culturals de todo el país, presentan muestras sobre las cinco décadas de integración turca en Alemania. Entre otros, el Museum für Neue Kunst de Freiburg, donde se puede visitar “Willkommen in Almanya! Deutsch-türkische Geschichten” hasta el 8 de enero de 2012.

Documento – Deutsche Welle:

Mustafa Akci fue uno de los primeros trabajadores turcos llegados a la RFA tras la firma del acuerdo entre los dos estados, aquel 1961. 50 años después de su incursión en una sociedad tan distinta de aquella de donde provenía, Akci explica que el primer choque cultural se lo produjo… el silencio: a diferencia de Alemania, en Turquía, dice, la vida es ruidosa. El reportaje explica también que fue un español, Armando Rodríguez, quien tuvo el honor de ser el “Gastarbeiter” número 1.000.000, después del acoerdo germano-español de 1960.

++Para más información:

este documento, publicado por el Ministerio de Trabajo del land Nordrhein-Westfalen en el año 2000, y
este artículo de la revista Spiegel Online, publicado en noviembre de 2011

Euro vs. D-Mark

Berlín, 17 de octubre de 2011
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Aunque la situación económica de Alemania no tiene nada que ver con la que sufren estados como Grecia o España, la crisis es, también en este país, asunto informativo de primer orden. Los espectaculares datos económicos que regala la nación a sus ciudadanos (1) quedan de alguna manera relegados a un segundo plano. Inevitable, cuando hay una política monetaria compartida entre 17 estados: en la UE, la gripe de uno se puede contagiar entre los vecinos con enorme facilidad. Para evitar que la pésima salud de griegos y otros europeos pueda afectar seriamente, de rebote, a la economía alemana, el Bundestag ha aprobado recientemente la ampliación del fondo de rescate: 211.000.000.000,00 (doscientos once mil millones) de euros “alemanes” están garantizados en un paraguas que, en caso de tormenta, debría evitar un chaparrón de consecuencias imprevisibles.

Este fondo, como cualquier operación hecha desde las instituciones públicas, se alimenta del dinero aportado por todos los contribuyentes, a través de los impuestos. En base a esta evidencia, muchos ciudadanos alemanes se cuestionan el sentido de continuar en una mesa de juego con tan peligrosos compañeros de partida como los griegos, los italianos, los portugueses o los españoles. Muchos lamentan haber abandonado el D-Mark y la autonomía monetaria, para ponerse en manos de una moneda sin fronteras, un caballo de Troya en los bolsillos germánicos.

No son pocos los alemanes críticos con el euro, como tampoco lo son los esfuerzos de la canciller Angela Merkel por explicar a sus conciudadanos la importancia de no dar marcha atrás. Pero según una encuesta de la revista Stern publicada el 5 de octubre pasado, los escépticos alemanes con el euro son mayoría:

1. El 54% de los ciudadanos volvería al D-Mark y daría por finiquitada la etapa euro.
2. A menos estudios, mayor porcentaje de contrarios a la moneda única. De entre quienes no continuaron estudiando tras terminar la Secundaria, un 73% saldría del euro (¡tres de cada cuatro!). De entre los universitarios, “sólo” un 37%.
3. Si analizamos los datos entre alemanes del este y del oeste, un 67% de los antiguos ciudadanos de la RDA sería partidario de abandonar el euro.
4. Si se presentara a las elecciones un “Partido pro D-Mark”, que incluyera en su programa electoral el retorno a la antigua moneda, lo votará un 18% del electorado.

A pesar de todo, es posible encontrar dos datos que equilibran un poco la balanza: siendo todavía muchos, hay menos escépticos ahora que en 2006, antes de la crisis. En diciembre de aquel año, quienes querían volver al D-Mark eran el 58%. Por otra parte, un 51% de alemanes no cree que con el D-Mark al país le iría mejor, mientras que quienes piensan lo contrario son “solamente” el 41%.

No parece que se acabe creando un “Partido pro D-Mark”, pero ciertamente hay voces acreditadas que propugnan la introducción de una nueva moneda. El ex presidente de la Federación de la Industria Alemana (BDI), Hans-Olaf Henkel, explicaba recientemente (aquí, entrevista disponible para suscriptores de Financial Times) su receta para superar la situación actual, que según él pasaría por la división monetaria de Europa en dos zonas. Sólo el tiempo dirá si se trata de teoría inaplicable, o si los europeos deberemos interiorizar un nuevo sistema monetario, con todo lo que conlleva. Los “mercados” y los políticos tienen en sus manos el futuro monetario de 325 millones de europeos.

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(1) Hay que tener presenta que la crisis no afecta de la misma manera a todos los estados de la UE: mientras en España el cierre de empresas está en el orden del día y la tasa de desempleo no baja del escandaloso 20%, en Alemania la economía crece como no lo había hecho desde la reunificación y el paro se sitúa actualmente en el 6,9%. Un dato muy bueno que supera, sin embargo, Austria, donde disfrutan de una casi plena ocupación (5,9%). Fuera de la UE pero en el ámbito de los países de habla alemana, Suiza muestra unos datos de absoluta envidia: el verano pasado, el porcentaje de desempleados en la Confederación Helvética era del 2,8%.